Santa María de Redondo

Santa María de Redondo

(La Pernía, Palencia)

Santa María de Redondo es la primera localidad por la que pasa el recién nacido río Pisuerga, que surge de las profundidades de la montaña en la Cueva del Cobre, a 6 km del pueblo.

 

Santa María es junto con San Juan de Redondo, una de las localidades del Valle de Redondo. Estas dos localidades, separadas apenas 1 km, han estado históricamente muy vinculadas y antiguamente incluso configuraban una única entidad territorial y administrativa. El Concejo del Valle de Redondo se reunía, hasta inicios del siglo pasado, en una casa concejil que estaba situada entre los dos Redondos.

Originalmente, el Valle y Concejo de Redondo lo conformaron tres barrios: San Juan, Santa María y San Martín, pero este último se despobló y desapareció al finalizar la Edad Media.

 

Redondo aparece mencionado en el Cartulario de Liébana en 1095 como “Rotundo“.

Sus orígenes se remontan a los primeros tiempos de las repoblaciones y su nombre habla de campos rotundos o cotos redondos, pequeños territorios acotados por el rey o algún conde con el fin de repoblarlos.

 

En Santa María de Redondo existen buenos ejemplos de casonas blasonadas con escudos heráldicos en sus fachadas. En una de ellas se puede observar un escudo con las armas de los Mier y Terán, Celis y Dosal, pertenecientes a los tatarabuelos del príncipe Rainiero de Mónaco.

El antiguo molino harinero, situado junto al Pisuerga a las afuera del pueblo, sirvió en tiempos pasados para generar electricidad a los pueblos del valle.

La minería del carbón fue una actividad económica muy destacable durante el siglo pasado en el Valle de Redondo. En Santa María de Redondo cerró la última mina de carbón de La Pernía, la mina de Montebismo, en el año 2004.


En Santa María de Redondo se solía celebrar San Blas (3 de febrero), Santa Bárbara (patrona de los mineros, 4 de diciembre) y la fiesta principal, el día de la Asunción (15 de agosto). En los últimos años la fiesta se ha trasladado a un viernes de la segunda quincena de agosto.

Una tradición ancestral es la Mojonera, que cada nueve años reúne a los vecinos del Valle de Redondo y Brañosera en una jornada de convivencia en torno al Sel de la Fuente, para recorrer los mojones que delimitan los términos municipales y el espacio común para el pasto de los ganados. Esta costumbre tiene su origen en un pleito de 1575.

Iglesia de la Asunción

La iglesia de la Asunción se ubica en el centro de la localidad. Cuenta con espadaña de cinco troneras para las campanas, en cuya pared se aprecian dos escudos con motivos similares, pertenecientes a la familia de los Velasco y provenientes del desaparecido monasterio del Corpus Christi de Viarce.  Algunas piedras y sillares de este antiguo monasterio sirvieron para la mejora arquitectónica de la iglesia de Santa María en el siglo XIX.

El edificio tiene una sola nave cubierta con bóveda de cañón y de arista. En su interior, se conservan también elementos provenientes del citado monasterio, como la imagen de la Virgen de Viarce con el Niño, posiblemente donada por la familia Velasco hacia el año 1500; y un llamativo retablo salomónico de finales del siglo XVII, con esculturas de la Asunción del siglo XVIII, San Blas, San Juan Evangelista, San Pedro y Cristo crucificado del siglo XVI.

También hay una imagen de la Virgen con el Niño y un San Antón del siglo XVI, además de un relicario con la imagen de un pelícano alimentando a sus crías.

El monasterio de Viarce y las Peñas del Moro

Al sur de Santa María de Redondo, en el Valle de Viarce, hay dos grandes e imponentes peñas conocidas como las Peñas del Moro, al pie de las cuales existió durante siglos un monasterio o convento franciscano llamado del Corpus Christi o de la Virgen de Viarce. Los orígenes de este monasterio aparecen envueltos en un halo de tradición y leyenda. Su fundación se atribuye al moro Juan de la Peña en 1320. Es posible que al inicio fuera un pequeño cenobio franciscano, que los condes de Siruela, muy devotos del lugar, transforman y construyen una iglesia y un convento en el siglo XV. A ellos se atribuye también la donación de la imagen actual de la Virgen de Viarce, cuya elaboración data del año 1500. La colocación de esta talla en el convento hizo que se convirtiese en un lugar de fuerte culto a la Virgen.

En el convento vivieron entre 6 u 8 frailes franciscanos entregados a la oración, el cuidado de la huerta y el oficio eclesiástico en las parroquias vecinas.

En 1835, con la Desamortización de Mendizábal, la comunidad franciscana fue suprimida, el edificio se abandonó y los frailes fueron enviados a Reinosa. El último fraile se hizo sacerdote y se trasladó a Santa María de Redondo.

La talla de la Virgen de Viarce fue trasladada a la iglesia parroquial de Santa María de Redondo en 1836, así como el retablo. Las imágenes sacras fueron distribuidas por las iglesias del entorno, y numerosas piedras y sillares sirvieron como material de construcción de edificios particulares y para la mejora de la iglesia de Santa María de Redondo.

Con el abandono del lugar, apenas quedan restos del antiguo monasterio, tan solo las ruinas de un muro y algunos vestigios de la planta del edificio, semiocultos entre la vegetación.

Peñas del Moro
Ruinas del monasterio de Viarce

Muelas de molino

Durante siglos, la elaboración de muelas de molino fue una de las actividades características del Valle de Redondo y de otras localidades próximas de La Castillería y Brañosera. Esta labor, encaminada a la obtención y venta de piedras utilizadas en los molinos para triturar el cereal, alcanzó una notable importancia y supuso un ingreso añadido a la economía local basada en la agricultura y ganadería, hasta el punto que a partir del siglo XVIII la fabricación de muelas de molino fue regulada, estableciendo unas normas que limitaban la cantidad y calidad de producción para evitar conflictos entre los concejos implicados. Las muelas eran vendidas a lugares tan lejanos como La Rioja, Tierra de Campos o pueblos de Burgos y León.

Para elaborar las muelas, los canteros solían desplazarse a zonas alejadas de las poblaciones, a gran altitud, en búsqueda de la denominada “piedra molar”, una roca de tipo conglomerado, de gran dureza. Las distancias eran grandes y el trabajo de labra, extracción y transporte de las muelas en carros tirados por vacas se hacía muy pesado y podía durar varios días.

Los últimos canteros de muelas de molino se mantuvieron hasta los años 60-70 del siglo pasado.

Ribero Pintado

El Ribero Pintado es un pintoresco lugar situado a 3 km de Santa María de Redondo donde se puede contemplar una llamativa formación geológica, con rocas de diferentes colores que cambian de tonalidad en función de las condiciones de luz, humedad y momento del día.

Cueva del Cobre

La Cueva del Cobre o Fuente Cobre es el lugar en el que las aguas del río Pisuerga surgen al exterior en forma de manantial, tras recorrer varios kilómetros bajo tierra. Tradicionalmente esta cueva ha sido considerada como el nacimiento del río Pisuerga, aunque se sabe que su origen real está unos metros más arriba, en las laderas del pico Valdecebollas.

Una ruta señalizada permite conocer este bello y emblemático lugar.

es_ES